martes, 21 de enero de 2014

Diagnóstico en RSE para PYMES

Las PYMES que quieren iniciar el camino de la Responsabilidad Social Empresarial (#RSE #RSC) deben hacer una fotografía de su situación, del estado en que se encuentran en materia de sostenibilidad.

Muchas veces realizamos más acciones de RSE de las que creemos, lo que ocurre es que no las asociamos con ésta, no lo llamamos RSE. Porque consideramos que es nuestro deber ético, o la manera de ser bien considerados por nuestro cliente, de ganarnos su fidelidad y confianza, la del proveedor, etc.

En ocasiones se trata de acciones aisladas, no alineadas con la estrategia de la empresa, con nuestro sector o modelo de negocio. Y finalmente no las difundidos, ni medimos en qué grado han beneficiado a nuestra organización.

El DIAGNÓSTICO nos permite saber en qué punto se encuentra nuestra empresa en materia de RSE. Sabremos cuáles son nuestras fortalezas, nuestras buenas prácticas, que desde ese momento podemos empezar a difundir entre nuestros grupos de  interés. También nuestras debilidades y aspectos a mejorar, vistas como oportunidades de mejora para la empresa.


Os propongo algunas herramientas de diagnóstico en RSE para PYMES disponibles en la red, para que podáis elegir aquella que se acomode más con vuestra empresa.

Innova RSE: Con la realización de esta primera parte, al empresa ya podría estar dispuesta a realizar un plan de actuación en materia de RSE.

Cámara de Comerciode  Valencia: Este diagnóstico puede utilizarse tanto para construir el punto de partida como para evaluar posteriormente los avances realizados en la PYME, al poner en marcha los planes de acción derivados.

Xertatu: la herramienta, propuesta por la Diputación de Bizkaia, ofrece una serie de herramientas que permiten a la PYME diagnosticar su situación desde diferentes perspectivas, autoevaluaciuón, indicadores objetivos y expectativas de Grupos de interés.

RSED (FundaciónONCE): Metodología enfocada desde la gestión de la RSE en Discapacidad como eje central.

FOMIN: Las herramientas que presentan ayudan a implementar prácticas de Responsabilidad Social Empresarial en la PYME. La mayoría de estas herramientas han sido desarrolladas por proyectos del cluster RSE de FOMIN.


DIRCOM (Asociación de Directivos en Comunicación): la herramienta cumple dos propósitos, conocer iniciativas que la empresa tiene en marcha y que se enmarcan dentro de la RSE, y contrastar el resultado obtenido para evaluar su estado y aspectos de mejora
http://2r.dircom.org/pyme 

Existen muchas otras propuestas de Diagnóstico en RSE, algunas de ellas adaptadas a sectores empresariales concretos. Os invito a explorar tanto éstas que sugiero como aquellas que podáis encontrar en la red para implementar la que mejor se adapte a vuestras necesidades, a vuestro sector, capacidades, etc.

Agustín García

sábado, 18 de enero de 2014

Herramienta de gestión integral de la RSE en PYMES-XERTATU:ADI

Me gustaría compartir una de las mejores herramientas para la gestión integral de la RSE en PYMES que a mi juicio existen en España.

Se trata de Xertatu:adi. Una herramienta creada en 2007 por la Diputación Foral de Bizkaia que ofrece todo un corpus de procedimientos y formatos al servicio de la competitividad sostenible de las PYMES. La propuesta tiene ya unos años pero goza de total vigencia.

Aquellas empresas que quieran embarcarse en la Responsabilidad Social Empresarial por primera vez pueden seguir esta sencilla y más que asequible herramienta, que va desde el diagnóstico situacional a la priorización y puesta en marcha de acciones de mejora, implantación de sistemas de gestión de los Grupos de Interés, elaboración de Códigos Éticos, creación y puesta en marcha de planes de actuación o memorias de sostenibilidad (Según los estándares GRI del Reporting en RSE).

La herramienta entiende perfectamente la casuística de las PYMES, su capacidad de acción, sus recursos, y pone a su servicio las herramientas como manuales para su puesta en marcha.

Os aconsejo que le echéis un vistazo, ya que a buen seguro podréis sacar buen partido de ello si estáis interesados en la implantación .

Agustín García

viernes, 27 de diciembre de 2013

Mitos de la RSE: "A la gente no le importa la RSE y no influye en el consumo"

Como vemos, la agenda de la responsabilidad social empresaria (RSE) está hoy impulsada por las empresas, los organismos internacionales, las ONG y los Gobiernos.

No es mucho, en cambio, lo que se sabe sobre cómo está evaluando la gente este fenómeno, ya sea en su condición de ciudadanos o en el rol de consumidores. Existen algunos estudios de opinión pública que nos pueden proveer ciertos indicios.

El 66% de un total de veinticinco mil personas encuestadas en todo el mundo basa su opinión acerca de una empresa de acuerdo al comportamiento social de la misma; el 40% ha hecho o ha considerado hacer un boicot a empresas que parecen irresponsables, según un estudio mundial de Environics.


Uno de cada cinco consumidores españoles ha dejado de comprar productos de empresas que, en su opinión, realizan prácticas abusivas o irresponsables, según el Informe Forética de este año, pero esos mismos encuestados en un 73% reconoce abiertamente que desconoce los aspectos a los que hace referencia la expresión Responsabilidad Social Corporativa, mientras que un 68% nunca había oído hablar del término.





Todo indica que si bien hoy la RSE no pareciera tener una importancia definitoria en la construcción de la reputación empresaria e influir decisiones de compra de la opinión pública, la tendencia es ascendente.

Y para muestra un botón:


Agustín García

Mitos de la RSE: "¿Se puede medir y certificar un comportamiento responsable?"


Las directrices definidas por la Global Reporting Iniciative (GRI) han sido las más utilizadas en el mundo. Su misión es mejorar la calidad, el rigor y la utilidad de los reportes corporativos de sostenibilidad, para que alcancen un nivel equivalente al de los informes financieros.

También existe el indicador Accountability 1000 (AA 1000) que describe un conjunto de procesos que una organización puede seguir para contabilizar, administrar y comunicar su desenvolvimiento social y ético. 

La norma Social Accountability 8000 (SA 8000), en cambio, es una norma dedicada a mejorar el ambiente de trabajo y evitar la explotación laboral, a través de la aplicación voluntaria de estándares de trabajo en las empresas, combinados con verificaciones independientes e informes públicos.

Internacional Organization Standardization (ISO) ha elaborado una Guía de Recomendaciones (no es certificable, ni se podrá superponer con las legislaciones nacionales e internacionales vigentes), la  ISO26000.





Agustín García

Mitos de la RSE: "Voluntario vs. Regulación"

La mayoría de las definiciones sobre RSE enfatizan su carácter voluntario, señalando que son las empresas las que por su propia decisión asumen la responsabilidad de contribuir al desarrollo sustentable, yendo más allá de lo que los marcos legales exigen.

Las empresas subrayan la naturaleza voluntaria de la responsabilidad social, su integración en el contexto del desarrollo sostenible y la necesidad de definir su contenido a escala global. Destacan que no cabe esperar soluciones «únicas y universales» y que cualquier tentativa de regular la responsabilidad social de las empresas a nivel europeo sería contraproducente, en la medida en que anularía la creatividad y el carácter innovador de las empresas, que constituyen el motor del desarrollo con éxito de la RSE.

En cambio, Los sindicatos y las organizaciones de la sociedad civil de Europa estiman que las iniciativas voluntarias no son suficientes para salvaguardar los derechos de los trabajadores y los ciudadanos y propugnan el desarrollo de un marco reglamentario que establezca normas mínimas y garantice unas reglas de juego equitativas. Insisten además en que, para ser creíbles, las prácticas de responsabilidad social no pueden ser definidas, aplicadas y evaluadas de manera unilateral por las propias empresas y que es necesaria la participación de todas las partes interesadas.

Una posición intermedia, que involucra a la sociedad civil, podría llegar a ser la que está impulsando la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) con sus Directrices para Empresas Multinacionales. Las recomendaciones fueron aceptadas voluntariamente por los países y las compañías, quienes asumieron el compromiso de tener un buen comportamiento ético, social y ambiental en todos los países donde tuvieran actividades. La OCDE proyecta construir un Observatorio Mundial, conformado por ONG´s, sindicatos y Gobiernos, que se ocupe de monitorear a las empresas en el real cumplimiento de las directrices.

Agustín García

Mitos de la RSE: "La RSE es una nueva moda del marketing"

Puede parecer que es una moda más, pero no es así. Primero, porque es un concepto bastante antiguo y, segundo, porque es una demanda del mercado que procede de su evolución lógica. Para los expertos, es una forma de dar valor a tu empresa.

Según el Foro para la Evaluación de la Gestión Ética (www.foretica.es), ante dos productos similares, más del 53% de los consumidores elegiría aquel procedente de una empresa socialmente responsable, aunque fuera un poco más caro. Esta tendencia, consolidada en EE UU, cada día cobra más fuerza en España. Tanto es así que en los últimos años la RSE ha comenzado a tener gran repercusión en todos los foros.

El mercado se mueve. Es más, la UE creó un grupo de ‘sabios’ para analizar el tema, el Congreso de los Diputados cuenta con una subcomisión, diferentes colectivos profesionales han puesto en marcha grupos de estudio, se han organizado seminarios, editado libros y guías de ayuda, creado observatorios y web especializadas, desarrollado normas como la SGE 21 de Forética y se ha formado a los primeros auditores especializados.



Una empresa responsable y sostenible es aquélla que tiene consciencia de su relación con el entorno en el que opera y que, en consecuencia, actúa social y medioambientalmente. Su principal responsabilidad es innovar, y eso es bueno, tanto para su capacidad de crear valor y generar fondos para sí misma, como para crear valor para su entorno.

Mitos de la RSE: "Implantar la RSE es caro"

Los expertos aseguran que, aunque la RS supone un coste al igual que otras acciones realizadas por una empresa, no debe considerarse como gasto, sino como inversión, que se rentabiliza a medio y largo plazo en tangibles e intangibles. También reconocen que es difícil cuantificar el coste, porque es complicado saber qué acciones son computables a las obligaciones legales y cuáles a la voluntariedad.

Lo que sí se puede asegurar es que a mayor inversión en RSE, mayor rendimiento económico. Es más, desde el punto de vista de organización, estructura, motivación del personal, productividad…, el beneficio es inmediato.

No es tanto el coste económico, sino que muchas veces es tiempo para pensar en definir un plan ajustado a sus necesidades. Que no suponga un coste, aumenta la creatividad a la hora de aplicar modelos de RS. Tarde o temprano, todas acabarán entrando, ya que es una exigencia del mercado y de cada uno cuando elige una empresa en la que le gustaría trabajar o de la que compra sus productos y servicios.

Los primeros que decidan entrar en RS serán los que más ganen. Los beneficios tangibles tienen que ver con el ahorro en la factura de la luz, el agua, el papel, los consumibles, los procesos de fabricación, etc. Y los intangibles, con la posibilidad de que se nos abran más puertas para negociar con grandes empresas y con la Administración, y un mayor reconocimiento de los consumidores y de la competencia. También reporta beneficios en la plantilla, porque se siente más satisfecha al identificarse con los valores de la empresa.

Contratar a un experto de RS puede costar entre 3.500 y 4.000 euros; un código de conducta, entre 1.500 y 2.000, y una memoria de sostenibilidad, entre 4.000 y 6.000. Depende del tipo de empresa y de los objetivos que quiera cumplir.

El coste no es, ni mucho menos, comparable a una consultoría informática y varía entre 3.000 y 12.000 euros. Por ejemplo, un comercio pequeño puede gastarse 2.000 ó 3.000 euros en una acción social, coordinándola con una ONG, y divulgándola en los medios de la zona. Y una PYME, contratar un plan de marketing social, unos 3.000 ó 4.000, además de la acción social.



Agustín García